El látigo KINK con mango texturizado en color negro es un accesorio íntimo pensado para el control total y la comodidad durante el juego. Mide 48,5 cm de largo, una longitud ideal para sesiones equilibradas, y se distingue por su mango con superficie texturizada, diseñado para no resbalarse ni siquiera con manos sudadas o movimientos rápidos.
Esta textura no es solo estética: mejora significativamente el agarre, reduce el riesgo de errores y permite movimientos más precisos y seguros. Es ideal tanto para principiantes que aún están aprendiendo a manejar un látigo como para usuarios experimentados que valoran la estabilidad en cada golpe.
Las colas están hechas de material sintético resistente, suave al tacto pero con suficiente firmeza para generar un impacto claro y rítmico. El golpe es definido pero no agresivo, perfecto para zonas como los glúteos, muslos o espalda baja.
El color negro le da un aspecto discreto, profesional y versátil. Combina con cualquier otro accesorio y no llama la atención si se guarda a la vista.
Después de usarlo, basta con limpiarlo con un paño húmedo y jabón suave. Déjalo secar al aire antes de guardarlo. El material es duradero y fácil de mantener.
Este látigo es perfecto para sesiones diarias, juegos con ritmo o dinámicas donde el control es clave. Gracias a su mango antideslizante y su longitud equilibrada, ofrece una experiencia segura, predecible y muy adaptable.
Siempre debe usarse con consentimiento claro, comunicación abierta y respeto mutuo.








